Ir al contenido principal

Con hambre no se puede pensar.

Estuve pensando. Creo que la solución a todo esto es la falta de aquello.
Pero no solamente porque lo que no está se debería materializar, sino porque sostengo firmemente la idea que el Universo está, en ciertos momentos, en mi contra y no permite que las cosas sucedan como tienen que ser.
A veces se supone que uno toma las decisiones correctas y el destino se encarga de hacer que todo eso funcione de una manera sistemática, como los engranajes de un motor... ¡eso! La vida es un motor y juntos somos como los engranajes, ¿o no? o.O Ya me confundí. El punto es... Yo pensé que todo iba a ser mucho más sencillo, pero parece que estuve equivocado.
A estos engranajes le faltan piezas (o hay algo que se interpone entre ellos e impiden el normal funcionamiento de todo, una de dos). Pero ahora el motor ya deja de ser "nosotros" para pasar a ser "yo". Y a este motor, entonces, le falta eso. Bah... O le sobra lo otro.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Fin de semana.

Jueves: Mani con Chocolate (On Ice) Si usted es una persona a la que le gustan las cosas distintas y con un poco de adrenalina, dese una vuelta por la Escuela Provincial de Teatro... La obra es tediosa; el texto no se amolda a las acciones (si las tiene). Las voces de las actrices (en momentos y, afortunadamente, no al unísono) me causaban neuralgias. Aunque la neuralgia la puede haber causado el frío: pusieron una pseudo-cortina que resguardaba el paso del agua. El agua quedaba afuera, el frío no. Me pareció una cosa muy llana, sin nada. Como cuando vi "....................", que hacían teatro leído. Me aburrí. Viernes : Quintana Ro. Mucho viejo cheto, mucha careta. Sábado: Cumpleaños Entre un par de cosas y otra, me alisté y salí al cumple de Nely en la casa de Marce. La noche pintó muy bien, excepto por un par de giles que quedaron en avisarme qué otra cosa se iba a hacer esa noche. Vomité. Domingo: Mal. Si bien los domingos me bajan la (mucha o poca) vibra que pueda tener...

Anuario 2010

Resumen del año. ENERO: * Vacaciones en Córdoba con el flaco. Cosas lindas, cosas malas; relax. * Empezar a ver las cuestiones de la obra. Obra linda como pocas. ¡Qué buen proyecto ese! Pero bueno, las cosas que no salen NO salen por algo. FEBRERO: * Not wait. Aprendí a NO esperar nada de nadie porque sé que las cosas que quiero salen solas, no hay que presionar; nisiquiera ponerles una mirada inquisidora porque sé que va a ser al pedo. * Paralizado. La maldita parálisis facial llegó a mi vida y, si bien fue algo que no me voy a olvidar nunca, fue algo productivo: o me pasaba eso o me moría de un ACV. Shit happens. * Poco ESO. ESO era lo que había empezado a faltar y era el camino a lo que luego vendría. MARZO : * Armado de la obra, la cual sigue en proceso. ABRIL: * Nada, fuera de pasar horas sentado frente al monitor de Natalia ( porque el mío se había quemado ) para hablar en su tutorial. Nunca lo hizo. * Cumplir un año. MAYO: * ISAC. Quilombete armado culpa de una opinión en...

Ojalá te enamores

“Ojalá te enamores”. Así reza una maldición árabe. O gitana. No sé bien. Lo cierto es que su origen es tan incierto como el del sujeto que, de pronto –y de la nada-, irrumpe en nuestra vida para desestabilizarla. “Ojalá te enamores”. Con toda la fuerza. La peor maldición. Más que un buen deseo, una sentencia mortal. El enamoramiento es un estado de desquicio. De idiotez absoluta. De descontrol de las funciones más elementales de la cotidianeidad. Nos volvemos estúpidos, no reflexionamos ni entramos en razones. Nos volvemos tontos. Dependientes. Perdemos los reflejos. Los síntomas son claros y espantosos. Y se manifiestan ante la sociedad cuando logramos mascullar la frase letal: “estoy enamorado”. Hay maneras de evitar que la enfermedad se vuelva irreversible. Una de ellas es estar alerta ante los siguientes síntomas: - Comenzamos a idealizar. Él se transforma en Dios. El ...