El chasco es el mismo de siempre: el lugar, la maldición del audio/luces que persigue con mucha tenacidad a ciertas y determinadas personas que también varía con la época del año y, el primer lugar se lo lleva la mala organización que tanto parece caracterizar al lugar.Las falencias:
No vi las primeras cosas porque no llegué a horario gracias a mis ganas de pelear (NOTA: NO busco el momento para pelear, sale sólo), pero volviendo al tema... No iba a poder ver nada por la cantidad de gente que se encontraba en el recinto.
Falencia 1: A lo lejos, llegando a la puerta de salida que da al norte, pude ver a una mujercita de cejas bastante pronunciadas haciendo algo de teatro. Pero, repito, no pude ver bien ni escuchar tampoco, así que la verdad... No sé ni qué vi, ni lo que oí, pero la aplaudí igual.
Falencia 2: Corrí como pude para ver en el otro espacio; grato fue el momento al enterarme que la acción se desarrollaba al aire libre. Lo que no fue del todo grato, fue ver a Carolina colgada por 13 minutos, gracias a que el sonido no funcionaba. (Flashforward: Luego de 45 minutos, lo pudo hacer; terrible fresquete se comió con el vestidito a esa hora. Fue genial.) Como el sonido era de gran importancia, nos mandaron adentro. Gané lugar adelante, en la 2da fila. ¿Que vi?
Lo bueno:
Primero, un carnavalito, Muy pintoresco y entretenido.
Luego, no recuerdo el orden, pero creo que estuvo una pareja que hizo folclore. Muy interesante esa propuesta, sobre todo la chica que algo especial tenía.
Tambien me gustó lo que hizo Rita, junto con la otra señorita.
Pero lo que se llevó las palmas, fue el trabajo que mostraron Carla Lopez y mister Jorge Salas (como yo, pero sin parentezco). El trabajo se llamaba "Amor inventado": una chica escribe un poema a su chico desde lo más hondo de su alma, medio histérica; visceral, romántico y adorable. Muy yo. Mi cara iba cambiando, conforme los personajes se encontraban y se desencontraban. "Que lo que han sentido antes por vos, es mentira… Y que lo que vos sentiste por alguien fue… tambien una mentira. Mirame, el amor es esto: lo nuestro. Si, si, lo nuestro: lo que vos no queres ver. O no querés admitir… Porque solo yo sé cual es tu verdad." Era lo que la chica de Miel y Canela iba leyendo, mientras uno acordes de guitarra marcaban los pasos de los danzarines... Al grito de MIRAME! no contuve más mis lágrimas y solté el más desgarrador llanto en lo que va del año. No pude más. Quedé estúpido; me sentía muy avergonzado, pero la verdad que me sirvió y lo disfruté mucho. Por eso llegué tarde. Mi cara cambió y la catarsis me hizo bien. La coreo, el relato y todo iba de la mano.
Lo... ¿distinto?:
Tampoco recuerdo bien el orden, pero creo que después de estos chicos apareció un muchcacho vestido de blanco a hacer algo que no entendí, con movimientos muy cortados, sin ganas. No me gustó. Pero no porque lo haya hecho bien o mal porque no soy quién para juzgar, pero como espectador sentí que el performer no lo estaba disfrutando. Lo mismo sentí con la versión rellenita de Madonna que vino a continuación: poca sensualidad, mucho movimiento raro, poses queno se veían (para los que estaban atrás que se jodan, pero yo si pude ver, jajaja) y una bailarina muy perdida que no encontraba sus pasos.
Espero que ahora que hay autoridades nuevas, se tomen cartas en el asunto. No conozco nada de ahí, pero como persona foránea, veo un lugar patas para arriba. Que alguien se ponga media pila y las muestras se hagan en un solo espacio/salón/escenario/tinglado, porque asi NO. Basta, loco. No cuesta nada y las cosas saldrían muchisimo mejor y todos podrían disfrutar del espectáculo, no solo los que tienen que correr a buscar una silla o sentarse en el piso bien adelante.
Reportando desde Catamarcoya City, Lukaz Salas.
/Fuck off, bee-otch!/