
Seguí mi consejo: suicidate.
No te aguanto más.
Tus problemas se me escurren y deslizan.
No me importas más, ¿y sabés por qué? PORQUE YO NUNCA TE IMPORTÉ.
No me busques más cada vez que tengas problemas, porque yo no voy a poner mi hombro para aliviar tus quejas.
No cuentes más conmigo.
Andate, como siempre lo hacés; si ya me usaste, ¿que más querés?
Ya no sos más que una sombra, un mal recuerdo.
Ya no me voy a poner mal cada vez que me evites. Ahora voy a reír, como nunca antes lo hice.
(Es para alguien en especial.
Seguro que si lo leé, se va a dar cuenta.
Hasta entonces, que se sienta aludido todo el que quiera)
Comentarios