Everyone knows not to stare into the sun. It's something your mother tells you when you're a kid: Don't look at the sun or you'll go blind. But sometimes you want to understand something so badly that you'll risk going blind for just a glimpse of what it all might be about. I just like to take some risk =)
Eso lo escuché anoche, y la verdad que se amoldaba mucho a todo este acontecer que me tiene medio mareado, pero bastante emocionado, con una sobredosis de dolores de estómago, de cabeza, un poco de nervios, muchas mariposas en la panza y con muchísimas ganas de que pase...
Que pase una cosa, que pase otra.
Que pase todo.
Todo.
Pero bueno, todo necesita su tiempo...
Me contaron que a los peces no les importa ser pescados: tienen la sangre fría y no sienten dolor. Pero no fue un pez el que me lo dijo.
Un poco de sal y pimienta, y más tarde al horno. Esperar más o menos unos cuatro meses más y listo. A jugársela (o mejor dicho, a jugármela). Confío, creo; adoro la gente que está a la vuelta y alrededor, porque creo que es gente capaz, y que tiene muchas ganas de hacer lo que vamos a hacer.
El que no cree en si mismo miente siempre.
El ave canta aunque la rama cruja, porque conoce lo que son sus alas.
La rama cruje siempre, pero las alas pueden más.
¡Volemos, pichones! ¡Vámonos a volar bien lejos!
Comentarios