Me parece que siempre que abro la boca es para dramas.La primera vez que tuve "problemas" fue con una chica, hace como medio año más o menos, mientras yo decía lo que pensaba de ella.
Luego, hace dos meses, hablando de cosas de un personaje nefasto: el blog fue visitado casi 300 veces.
Esta vez, en 24 horas, lo leyeron cerca de 100.
A veces me gusta que sea así, porque como dice aquel personaje mediático de moda: "Hasta Tinelli y el Maipo no paro", pero a veces (cuando escribo cosas serias), me da por las bolas que opinen de mi opinion.
¿Por qué? Porque la misma palabra lo dice: OPINION; porque dije algo que me gustó/no me gustó y hubo gente que se emboló. Lo tomo como de quien viene y hago oídos sordos a palabras necias... ¡Ojo! No es que no acepto lo que digan, pero ellos no aceptan lo que uno dice, entonces esto se desvirtuó y empezaron a mear fuera del tarro.
1. Lo que dije lo dije porque tenía ganas: la libertad de expresión en un medio masivo de comunicación es lo que más encontramos en estos tiempos.
2. No fue con mala leche.
3. Las cosas las dije "de frente" de cierta manera, porque este espacio es mío y la gente sabe que es mío. Tiene mi nombre y tiene fotos que dan cuenta que este lugar es de mi pertenencia.
4. No hay una devolución técnica porque NO soy quién para darlo; no entiendo demasiado ni tampoco pretendo hacerlo. Simplemente puse lo que me pareció y listo.
Pero repito, lo tomo como de quien viene.
Y, con toda sinceridad, me lo paso por el centro del ojete. ¿Sabén por qué? Porque una opinión queda ahí; es como le decía a uno de los "dolidos", que para abrir la cabeza del espectador el performer tiene que abrir la cabeza y aceptar una simple opinión. De eso se aprende. Uno lo toma si quiere o no, pero se escucha.
Aprender a tolerar para no ser necio.
Reportando desde mi casa y a punto de comer, Lukaz Salas.
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