Para empacharse de teatro, rezaba la curiosa promoción de uno de los grupos que ofrecía un fin de semana agitado con "Episodio inicial", "Punto final" y "Acto fallido-Disco 2", por $30. Toda una tentación para los amantes de las artes escénicas, más aún cuando uno decide nutrirse con teatro foráneo.
Viernes. Eso del mediodía, lo que en la madrugada eran puras fantasías animadas de ayer y hoy, se convirtieron en hechos; entre un par de cosas y otras, armamos el bolso y a las 19, el colectivo ya estaba en camino a la ciudad vecina del Tucumán.
Eso, al parecer, fue lo que despertó las ganas de mi muy querido amigo Moises David y me dijo en la madrugada del jueves, después de ver Inception (película espectacularmente buena), eso de las 04.00am (cuando sentíamos que la ciudad se nos venía encima): "¿Vamos a Tucuman?"... Con algo de dinero que tenía, gracias a haber cumplido mi gloriosos 24 añitos, separé para los pasajes y gastos varios (léase: comida, colectivos, alcohol, más comida, más alcohol, etc.).
Viernes. Eso del mediodía, lo que en la madrugada eran puras fantasías animadas de ayer y hoy, se convirtieron en hechos; entre un par de cosas y otras, armamos el bolso y a las 19, el colectivo ya estaba en camino a la ciudad vecina del Tucumán.El colectivo llegó una hora tarde y caimos a La Roja en plena función; gente que gritaba, una chica y el doctor teniendo sexo tántrico, un niño que presenciaba una escena muy dramática, con su padre gritándole, una madre que traía a la empleada con un corsé de metal... Una obra que terminó en medio de la calle, con gente que pasaba, muy confundida. La verdad: genial, original como pocas.
El escenario se empezó a despoblar, y descubrí una casa grande, ni muy vieja, ni muy nueva; caras que iban tomando forma. Olores muy ricos y sabores originales. Mucha gente piola y simpatica. Luego, a comer... Las empanadas de carne fueron horripilantemente horribles y me cayeron pesimamente mal, las árabes exquisitas.
Sábado. A la mañana levantarnos relativamente temprano para ir a sacar precios, Caminamos un montón y a la tardecita fuimos a la zona hiper cheta de mi prima: Yerba Buena. Shopping, drinks, mucha cosa cheta, mucho flaco bueno, mucha teta siliconada. Menos mi prima, que esta gorda por la falta de trabajo y ejercicio. Después, a volver a la obra. A la noche? Mmmm... Poco recuerdo.
Lunes. Dormir hasta más tarde; el frío provoca eso y que las sábanas se apoderen de vos y no te dejen salir de la cama. A la tarde, a comprar las cosas para el grupo y a la noche lo mismo. Muchas cosas lindas, muchas cosas bellas.
Martes. Poco. Pelea a la mañana y al mediodía, pero es siempre lo mismo; se puede decir que estoy acostumbrado a que me digas las mismas cosas de siempre y yo estoy acostumbrado a tus berrinches de nene mal criado. A las 4 de la tarde, la temperatura era de 7º y una S.T. de 4º, y muchas ganas de volver no tenía.
No, porque la estaba pasando bien. Estaba durmiendo bien. Me reía. Lloraba. Gritaba.
Nada importaba.¿Será que cuando estamos lejos no portamos así y cuando volvemos la realidad nos quiere destrozar?
Eu, me gustó pasar el fin de semana con vos. Muchísimo.
Y cuando te dije lo que te dije, era porque necesitaba decirlo y que lo escuches; no tenía otro propósito.
Me despido, con ganas de seguir viajando.
Beso!

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